La expulsión cada vez más cerca
EUGENIO GARCÍA GASCÓN
En la tarde del 2 de abril la oficina del primer ministro de Israel divulgó, en hebreo e inglés, un comunicado de considerable trascendencia puesto que descubre sus prioridades, que ante todo consisten en preparar la Franja de Gaza para una expulsión masiva, total o parcial, de los 2,3 millones de palestinos que siguen encerrados allí.
Como sea que el comunicado es importante, lo reproducimos en su integridad, formulando a continuación algunas observaciones. El texto de Benjamín Netanyahu es el siguiente:
“La pasada noche, en la Franja de Gaza, cambiamos de marcha. El ejército está tomando territorio, golpeando a los terroristas y destruyendo la infraestructura. También estamos haciendo otra cosa. Estamos tomando el Corredor Morag. Será el segundo Filadelfi, un Corredor Filadelfi adicional. Porque ahora estamos dividiendo la Franja e incrementando la presión paso a paso, para que nos entreguen a nuestros rehenes. Mientras no nos los den, la presión irá aumentando, hasta que nos los den. Estamos determinados a obtener los objetivos de la guerra y estamos obrando sin descanso, con una línea clara y una misión clara. Con la ayuda de Dios y la de nuestros heroicos soldados, vamos a conseguirlo”.
1. Netanyahu confirma la división de la Franja de Gaza y la creación de un nuevo corredor llamado Corredor Morag, que cruzará la Franja justo por encima de la ciudad de Rafah, pegada a la frontera con Egipto. De esta manera, Israel habrá dividido la Franja en tres sectores. El primero, de norte a sur, llegará hasta el Corredor Netzarim. El segundo será entre este corredor y el Corredor Morag, y el tercero será entre este corredor y el Corredor Filadelfi, que separa de Egipto la Franja de Gaza.
2. La presión sobre los palestinos sigue creciendo y su expulsión de Gaza depende de una decisión de Donald Trump. El presidente de Estados Unidos ya indicó en febrero su intención de crear en la Franja una Riviera exenta de palestinos, un anuncio que fue recibido con alborozo por Netanyahu y su gobierno.
3. En última instancia, la decisión de expulsar a los palestinos depende de Trump. El presidente puede levantarse cualquier día y tuitear que Netanyahu tiene luz verde para deportarlos. Lo que ahora está haciendo el primer ministro es ‘ordenar’ la Franja con el fin de que la deportación se haga de forma rápida.
4. Paralelamente, el 1 de abril Trump habló telefónicamente con Abdel Fatah al-Sisi, una conversación que fue excelente según el primero. Aunque el presidente egipcio muestra en público su frontal oposición a la expulsión de los palestinos, la presión de Estados Unidos puede lograr que los acoja justificándolo como un acto humanitario y de buena voluntad, que es lo que desean Trump y Netanyahu.
5. Las acciones del ejército israelí, tal como las describe Netanyahu, van en la dirección de que la mayor parte de los palestinos salgan de la Franja de manera “voluntaria”. Sería una acción similar a la de 1948, cuando se estableció en estado judío y unos 750.000 palestinos fueron expulsados. La historiografía israelí sostiene mayoritariamente que esos palestinos se fueron libremente, una tesis que choca frontalmente con los testimonios de la época y con la historiografía independiente.
6. Cuando Netanyahu habla en el comunicado de sus “heroicos soldados” también se está refiriendo a los pilotos de la fuerza aérea que están matando a millares de gazatíes en los bombardeos indiscriminados, incluidos más de dos decenas de miles de niños y mujeres. Familias palestinas enteras han desparecido en los bombardeos de los heroicos pilotos israelíes.
7. La destrucción de las infraestructuras que menciona Netanyahu en el comunicado se está produciendo desde el primer día. Las instalaciones de agua potable o eléctricas han sido destruidas sistemáticamente, al igual que los hospitales o los colegios. El objetivo es hacer una Franja inhabitable para que los palestinos se vayan “voluntariamente”.
8. Entre los objetivos que se ha marcado Netanyahu figura el acabar con Hamás. La única manera de hacerlo es expulsar a toda la población de la Franja pues la mayoría apoya a la organización islamista. Si no se expulsa a todos los palestinos, los islamistas no desaparecerán. Quizá desaparezca el nombre de Hamás, pero no el islam político que representan.
9. Por otra parte, Netanyahu considera que si detiene la guerra su situación se complicará hasta el punto de que podría caer, de ahí que impulse la carnicería de Gaza que la inmensa mayoría de la población israelí acepta. Las protestas que sacuden Tel Aviv y Jerusalén son minoritarias y a cuenta de los rehenes, y no para detener la carnicería.