VIJAY PRASHAD
Irán está sumido en el caos. En todo el país se han producido protestas de diferente magnitud, con un aumento de la violencia que ha llevado a manifestantes y policías a la morgue. Lo que comenzó como paros laborales y protestas contra la inflación reunió a una serie de descontentos, con mujeres y jóvenes frustrados por un sistema incapaz de garantizar su sustento. Irán ha estado sometido a un prolongado asedio económico y ha sido atacado directamente por Israel y los Estados Unidos, no solo dentro de sus fronteras, sino en toda Asia Occidental (incluidos sus enclaves diplomáticos en Siria). Esta guerra económica librada por los Estados Unidos ha creado las condiciones para esta agitación, pero la agitación en sí no está dirigida a Washington, sino al gobierno de Teherán.


























