Del bloqueo a la asfixia: la guerra de Estados Unidos contra Cuba entra en su fase más brutal
MANOLO DE LOS SANTOS
En la quietud de una noche de La Habana, los únicos sonidos son el zumbido de un generador en un hospital lejano y el murmullo de una familia reunida a la luz de las velas. Para ellos, la «seguridad nacional de Estados Unidos» no es un concepto abstracto debatido en las noticias por cable estadounidenses; es la realidad tangible de un apagón de 20 horas, el olor de la comida en mal estado y el temor por los medicamentos refrigerados de un niño. Esta es la cara de una política que el Gobierno de Estados Unidos califica de respuesta a una «amenaza extraordinaria».












