La reconstrucción de lo destruido en Gaza avanza muy lentamente

SAUD ABU RAMADÁN

Gaza

La última ronda de una escalada militar entre el ejército israelí y el movimiento de la Yihad Islámica Palestina (PIJ) en la Franja de Gaza ha agravado la crisis de la reconstrucción debido a la ausencia de donantes internacionales.

El pasado 5 de agosto, el Ejército israelí emprendió una ofensiva militar de tres días sobre el enclave costero. Los aviones de guerra israelíes apuntaron a un apartamento residencial en una torre en el centro de la ciudad de Gaza, matando a Taysir al-Jabari, un comandante de la Brigada Al-Quds, el brazo armado de PIJ.

Además, el Ejército israelí lanzó decenas de ataques aéreos contra instalaciones militares y edificios residenciales, alegando que pertenecían al movimiento y a sus activistas.

Al menos 50 palestinos, entre ellos 17 niños y cuatro mujeres, murieron, y más de 350 resultaron heridos, según el Ministerio de Sanidad de Gaza, dirigido por Hamás.

Las dos partes alcanzaron un acuerdo de alto el fuego con mediación egipcia para poner fin a una ronda de tensión en la Franja de Gaza, considerada la más grave desde mayo de 2021.

Esta última escalada militar se produjo tras los violentos combates militares entre las facciones armadas palestinas e Israel que duraron 11 días en mayo de 2021. Un nuevo conflicto que dejó más de 255 palestinos y 13 israelíes muertos y concluyó tras la mediación egipcia.

Ghassan Aburamadan, ciudadano de Gaza, perdió su casa el primer día de la última tensión militar después de que aviones de guerra israelíes la atacaran con varios misiles y mataran a Al-Jaabari, que estaba en la Torre Palestina, en el centro de la ciudad de Gaza.

“Mi familia y yo nos libramos milagrosamente de la muerte”, dice este padre de cuatro hijos de 62 años, y explica que todos los miembros de su familia resultaron heridos durante el ataque israelí.

Su casa fue destruida durante la incursión israelí. “Actualmente vivo en una pequeña casa que consta de una habitación y un salón (…), junto a mi familia de 19 personas”, dice.

Aburamadan expresa su temor de que se retrase el proceso de reconstrucción, lo que significa que su familia estará desplazada durante muchos años, como ocurrió con decenas de familias gazatíes que perdieron sus hogares en anteriores guerras israelíes.

La situación no es muy diferente para Khalil Kanoun, de 36 años, padre de cuatro hijos y vecino de Aburamadan en la Torre Palestina, cuyo apartamento sufrió graves daños y ya no es habitable.

“Más de 500 personas que vivían en esta torre de 12 pisos están ahora sin hogar, ¿qué pecado hemos cometido para ser desplazados de esta manera?, se pregunta.

Kanoun hace un llamamiento a la comunidad internacional para que presione a Israel para que respete a los civiles durante el conflicto armado en Gaza y financie la reconstrucción de los palestinos para ayudarles a reconstruir sus hogares destruidos en las guerras israelíes.

Aburamadan y Kanoun forman parte de las 36 familias que vivían en la misma torre y que se vieron obligadas a desplazarse de sus apartamentos, destruidos total o parcialmente.

Ambos temen no disponer de fondos adecuados para reconstruir sus casas y las de quienes perdieron sus hogares en la ofensiva militar israelí de 2021.

La reconstrucción de Gaza se está llevando a cabo al margen de la Autoridad Palestina, ya que el Ministerio de Obras de la Franja de Gaza presenta los informes técnicos necesarios a donantes como Qatar o el Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina (OOPS).  Luego, estos organismos realizan los desembolsos a los beneficiarios.

El proceso de construcción de las viviendas pasa por etapas, ya que estas partes siguen el proceso completo para continuar con el desembolso, lo que hace que la construcción se alargue más de lo habitual debido a las exigencias israelíes para las nuevas construcciones.

“La reciente escalada israelí en la Franja destruyó 25 viviendas, 80 parcialmente inhabitables y 1908 parcialmente inhabitables”, explica Naji Sarhan, subsecretario del Ministerio de Obras Públicas y Vivienda de Gaza, dirigido por Hamás.

Sarhan asegura que la ausencia de donantes es la característica más destacada del proceso de reconstrucción en comparación con el proceso de reconstrucción de 2014.

Además, destaca que hay una ausencia absoluta del papel de la Autoridad Palestina, que se considera el organismo reconocido internacionalmente.

Hasta ahora, el proceso de reconstrucción se limita a un aspecto específico del sector de la vivienda representado únicamente por las unidades de vivienda. No hay compromisos para construir las torres destruidas en la guerra en 2021 o las que fueron destruidas en 2012 y 2014.

Lo que está en ejecución correspondiente a la agresión de 2021 son 700 viviendas dañadas del total de 1.700, lo que constituye solo el 40% además de lo dañado en la última agresión, cuya construcción no se inició.

Sarhan indicó que en otros sectores, como el industrial y el agrícola, además de las torres y los enormes edificios con decenas de viviendas, no se ha avanzado debido a la falta de aprobación del proceso de reconstrucción.

Y estimó en mil millones de dólares el coste de la reconstrucción del total de los daños sufridos durante las anteriores guerras en la Franja de Gaza, incluyendo 230 millones de dólares para el sector de la vivienda y 800 millones de dólares para compensar a los afectados en la economía, la industria o la agricultura.

La Franja de Gaza, en la que viven más de 2,3 millones de personas, sufre unas difíciles condiciones económicas y de vida debido a los 16 años de bloqueo israelí y a las consecuencias negativas de la división interna de Palestina.

Como resultado, el enclave costero soporta altas tasas de pobreza y desempleo.

El último informe realizado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) señaló que en 2021 el desempleo seguía siendo del 26% en el territorio palestino ocupado, mientras que en Gaza más de la mitad de la población activa estaba desempleada y el 83% de los trabajadores recibía menos del salario mínimo.

La pobreza se ha agudizado y los últimos datos indican que el 36% de la población palestina vive por debajo del umbral de la pobreza. La inseguridad alimentaria aumentó del 9% al 23% en Cisjordania y del 50% al 53% en Gaza.

Saud Abu Ramadán es periodista palestino y vive en Gaza.