Ministro de Exteriores de Yemen: «El caso yemení es un ejemplo claro de la intervención estadounidense en la región»
JAYRO SÁNCHEZ
Abdulwahed Abu Ras es ministro de Asuntos Exteriores del Gobierno yemení establecido en Saná. Siendo uno de los máximos responsables políticos del país asiático, se trata de la voz más autorizada para describir la crisis que este vive desde hace más de una década. Conversamos con él sobre la guerra civil, el caos regional en el que se encuentra Oriente Próximo y las posiciones de su Gabinete respecto a Palestina y Siria.
Hace un mes, uno de los múltiples grupos que se oponen a su Gobierno, el Consejo de Transición del Sur (CST), consolidó sus posiciones en el Yemen meridional y oriental al hacerse con el control de las provincias de Hadramaut y Al Mahrah. ¿El Ejecutivo de Saná ve algún peligro en estos movimientos militares?
El CST tenía mucha influencia sobre esas regiones antes de dar su golpe de Estado, pero lo que nadie dice es que su insurrección ha fracasado en menos de 72 horas. Para entonces, sus fuerzas ya estaban replegándose en el sur y en Adén, que es la ciudad que ellos sitúan como la capital de su falso Gobierno. Incluso su líder, Aidarus al Zoubaidi, huyó de allí en barco.
El grupo ha sido apoyado en su ofensiva por los Emiratos Árabes Unidos, aunque la responsabilidad completa de los problemas que existen en Yemen es de Arabia Saudí, que fue la que los originó.
¿Considera que la situación en el sur de su país es producto de una intervención externa?
Eso es. El plan de los independentistas de la supuesta República de Arabia del Sur se ideó fuera de nuestro territorio. No se trata de un proyecto interno. Nuestro pueblo no tiene ninguna relación con él.
Por eso nosotros queremos asegurarle a usted que ese supuesto Estado nació en dos días y, en consecuencia, morirá en un periodo de tiempo equivalente. La culpa es de Riad, que quiere hacer valer su influencia en nuestras tierras.
Hadramaut y Al Mahrah son provincias ocupadas, y nosotros estamos con los yemenitas indefensos que las habitan. La situación es clara. Pedimos firmeza y tranquilidad.
El Gobierno presidido por Rashid al Alimi y sus socios saudíes fueron aliados del CST. No obstante, podrían estar preparando acciones militares para acabar con los restos de esta organización en Yemen. ¿Una escalada de violencia en el sur puede dar paso a la reanudación del conflicto civil a nivel nacional?
No lo creemos. Al Alimi, que escapó a Arabia Saudita cuando el CST dio inicio a su golpe, es un agente del embajador saudí. Y Al Zoubaidi, representante de los intereses de los Emiratos, también se ha fugado a Dubái cuando sus tropas han perdido la iniciativa.
Los hechos confirman la agresión extranjera. Las facciones que se han aliado en contra de nuestro Gobierno deberían vivir en las condiciones en las que lo hacemos los que sí estamos en nuestro país. Solo han pactado entre sí por conveniencia.
Los Ejecutivos emiratí y saudita las están utilizando para quedarse con el petróleo y otros recursos valiosos de Hadramaut. El único Gabinete soberano que existe en Yemen es el de Saná.
Ninguno de nuestros ciudadanos entiende que la comunidad internacional no reconozca de manera plena esa realidad. Las demás naciones no pueden pensar en serio que Alimi sea presidente del país, ya que se encuentra residiendo en el extranjero.
¿La disputa geopolítica entre las dos mayores potencias regionales de la península arábiga puede afectar a Yemen y a su Gobierno?
Sí. El pueblo yemenita vive en muy malas condiciones debido a las acciones extranjeras. Hace más de 10 años que estas tienen lugar, y todos hemos sufrido mucho. Sin embargo, puedo asegurarle que no se trata de un fenómeno permanente, sino transitorio.
Yemen conseguirá una independencia y una libertad completas. Los agresores saldrán de nuestros territorios ocupados. Ellos no tienen legitimidad, Saná sí. Contamos con una fuerza muy importante en el mar Rojo. Para nosotros, resolver los problemas en el sur es solo cuestión de tiempo.
¿Su Gobierno está trabajando en algún tipo de plan con la sociedad internacional para llevar la paz de forma permanente a su país?
Sí. Hace tiempo que hemos llegado a un acuerdo con Arabia Saudita. Hemos desarrollado un plan completo para alcanzar la paz con Riad, y Saná es el único que lo ha cumplido. Pedimos que su Gobierno colabore en la tarea de hacerlo realidad.
En general, los problemas que ha experimentado de forma reciente el Medio Oriente tienen que ver con la influencia de EE. UU. sobre Arabia Saudí y otros países del entorno.
El caso yemení es un ejemplo claro de la intervención estadounidense en la región. Aun así, nuestro Gobierno ofrece todas las garantías y posibilidades para pactar la paz a quienes lo deseen. Estamos dispuestos a dialogar con todos los actores internos y externos. Lo único que exigimos es una independencia y una libertad plenas para nuestro pueblo.
Nosotros hemos hecho llegar copias de un documento con nuestras propuestas al consejero de Seguridad Nacional de EE. UU. y a la Organización de las Naciones Unidas (UNO, en sus siglas en inglés). Esperamos que la comunidad internacional apoye nuestra hoja de ruta.
Sus tropas han llevado a cabo ataques contra diversos buques que navegaban por el mar Rojo entre finales de 2023 y los primeros meses de 2025. Ustedes han asegurado que esas acciones se llevaban a cabo en solidaridad con el pueblo palestino. ¿Se han mostrado como una medida eficaz para acabar con el genocidio?
Dada la situación en la que se veían nuestros valientes vecinos palestinos, nosotros tomamos una serie de decisiones. Primero, hablamos con los países situados alrededor del nuestro y comunicamos a la sociedad internacional que teníamos que actuar en conjunto para detener el exterminio. Propusimos opciones, pero no recibimos respuesta alguna.
Así que pasamos a bombardear algunas zonas de la Palestina ocupada para mostrar nuestro apoyo a sus verdaderos habitantes. No obstante, al final nos vimos en problemas con los países árabes que rodean su territorio.
¿Fue entonces cuando dieron la orden de vigilar y bloquear la navegación en el mar Rojo?
Solo a los barcos israelíes. Entendemos que, si Israel bloquea a Palestina, su pueblo también debe sufrir las consecuencias de un bloqueo. Nosotros no actuamos contra los barcos extranjeros. A pesar de ello, EE. UU. y algunos países de Europa, como Reino Unido, Alemania y Francia, han tomado una posición negativa sobre la cuestión palestina.
Todos estos pasos han tenido sus efectos sobre los ataques israelíes en Palestina. Hemos conseguido que sus buques no puedan llegar al puerto de Eilat. Y, aunque hemos adoptado unas disposiciones graves, creemos que la agresión de Israel sobre nuestros hermanos árabes las justifica. Gaza es un territorio de mártires, heridos y repudiados.
Tel Aviv está actuando con el apoyo y la pasividad de la sociedad internacional. El reconocimiento del Estado palestino que han hecho muchas naciones europeas no deja de ser simbólico. No va a parar la masacre, solo es tinta sobre papel.
Nosotros opinamos que todos los países del mundo deben tener una posición muy clara en este tema. Yemen ya ha demostrado cuál es.
¿Cree que todavía es posible acordar una paz estable y duradera en la región?
Solo si Israel deja de existir. Toda la tierra que ocupa es palestina. Los judíos que han llegado allí en estos últimos siglos tienen una nacionalidad original: alemanes, rusos, franceses… etc. Y la paz no va a tener lugar hasta que no se vayan. Esta existía antes de la creación del Estado de Israel.
Los sionistas siempre han querido expulsar a la población original de su territorio y construir viviendas para los israelitas en él. Han violado todos los derechos del pueblo palestino y han demostrado que no hay posibilidad de convivir con ellos. Tenemos la experiencia necesaria para afirmarlo.
Los acontecimientos ocurridos en el último año en Siria también son un asunto de vital importancia para Yemen. ¿Qué relaciones pretende tener Saná con los nuevos administradores de Damasco?
Lo que ha ocurrido en Siria ha sido algo sumamente complejo. Saná tiene una posición muy clara respecto al régimen de la familia Al Assad, y está dispuesta a hablar con sus sucesores.
Nos gustaría que su posición exterior con respecto al pueblo palestino coincida con la nuestra. Deben condenar la agresión de los judíos sionistas contra Palestina. Si lo hacen, nosotros los apoyaremos.
Hasta ahora, Siria ha ido contra sí misma al apoyar a Israel y sus aliados. Pero creemos que su postura puede cambiar, dado que a Tel Aviv no le ha bastado con hacerse con los altos del Golán y está expandiendo su influencia a otras provincias sirias.
En cualquier caso, nos gustaría dejar clara nuestra posición positiva en cuanto a este nuevo régimen.
Jayro Sánchez es periodista español






























