Juan Torres: La economía se ha convertido en el mayor fraude intelectual de la historia

PASCUAL SERRANO

Vivimos tiempos en los que no dejamos de escuchar desde la izquierda voces de alarma sobre el avance de la ultraderecha, o incluso el fascismo. Vemos gobernantes con encendidas defensas de propuestas económicas ultraliberales. Desde Milei con su motosierra, a Trump con sus aranceles. De ahí que encontrar un libro que intente analizarlo con rigor sin quedarnos en la superficie es de agradecer. Ese libro es Cómo sobrevivir al trumpismo y a la economía de la motosierra, y lo ha escrito un economista del que nos podemos fiar, Juan Torres, doctor en Ciencias Económicas y Empresariales que ha sido durante 48 años profesor y catedrático de Economía Aplicada en las universidades de Granada, Málaga y Sevilla.

Pero quizá lo que más apreciamos de Torres es su constante pedagogía en sus trabajos de divulgación que nos permiten entender la economía desde la sensibilidad de la izquierda a los profanos.

Hemos querido que nos contara en esta entrevista algo del contenido de su libro. Desde la política económica de Trump o Milei, a afirmaciones tan contundentes como que la economía se ha convertido en el mayor fraude intelectual de la historia.

La primera incógnita que me crea la política de Trump, especialmente en su política de aranceles, es que supone un ataque al modelo de globalización económica. Ellos mismos califican a los sectores progresistas como globalistas. Sin embargo, hace treinta años, era la izquierda la que abanderaba la antiglobalización y el neoliberalismo quien lo propugnaba. ¿Recuerdas al subcomandante Marcos y los Foros Sociales? ¿Por qué ha cambiado todo eso?

La globalización neoliberal ha dejado de ser un escenario adecuado y deseable para miles de empresas porque se concibió como una mera estrategia de maximización del beneficio. Consecuentemente con ello, miles de empresas no invirtieron lo suficiente en seguridad o prevención y la inestabilidad permanente del sistema las ha hecho demasiado vulnerables. Además, el recurso de la mano de obra barata ya no es suficiente para competir con ventaja. Pasan a primer plano, por ejemplo, la energía o la cercanía a los mercados. De ahí se ha derivado un auténtico proceso de desglobalización, de relocalización. Añade a eso que la pérdida de la industria en Estados Unidos (en favor de las finanzas) termina por generar problemas y un conflicto entre élites que también impulsa ese proceso.

Dices que la economía de la motosierra es la estrategia de la extrema derecha global. Pero yo creo que la motosierra como política de recorte del Estado y de sus prestaciones hace ya mucho que forma parte de la derecha, no hacía falta que viniera ningún Milei ni ningún Trump.

Efectivamente, la política de recortes que los economistas llaman deflacionista ha sido permanente como soporte de las políticas neoliberales. Creo que la extrema derecha es necesaria en esta época para llevarla a cabo por dos razones complementarias: hay que llevarlas a cabo más agudizadamemte y los procesos de legitimación que habían soportado al primer neoliberalismo ya no son útiles. La desposesión es indisimulable y se hace precisa una política populista que es neofascista.

Hay una escena que a muchos nos hace explotar la cabeza. Y es esa de Milei nombrando ministerios como el de Salud o Educación y quitándolos de una pizarra con el aplauso de todos. La pregunta es inevitable, ¿qué había pasado para que  una gran cantidad de argentinos les diga su presidente que va a eliminar el ministerio de sanidad y aplaudan? Quiero decir, algo había funcionado mal en los gobiernos progresistas anteriores si los ciudadanos habían llegado a la conclusión de que el ministerio de sanidad no era necesario.

La gente está desesperada, carece de referentes consistentes, sabe que le han robado pero no se le ha explicado bien porque las izquierdas han dejado a un lado el discurso de clases para centrarse en relatos culturales que no señalan realmente las causas de la desposesión. Incluso que en muchos casos la desdibujan. Cuando enfrente hay un discurso radical que pone cara, aunque sea fraudulentamente como hace la extrema derecha, y habla directamente de quienes roban a la gente, la gente desesperada lo cree. La extrema derecha habla de los problemas que realmente afectan a la vida de la gente. Las izquierdas han estado en otras cosas

Las políticas medioambientales también están siendo campo de batalla. Es verdad que el negacionismo de la ultraderecha es un gran peligro, pero también ellos quizá aprovechan que las políticas ecológicas de la izquierda se están poniendo sobre las espaldas de sectores populares. Incluso muchas ayudas estatales a favor del planeta también en manos de los ricos. Pienso por ejemplo en que los que tienen 40.000 euros para un coche eléctrico se están llevando diez mil de subvenciones y los que deben aguantar con un coche viejo de gasoil están asumiendo más impuestos por su contaminación. ¿Acaso estas situaciones no suponen un caldo de cultivo para la ultraderecha de Trump?

A eso me acabo de referir. Cuando alguien no puede calentar su casa, no va a ser muy receptivo a discursos medioambientalistas, e incluso es posible que crea fácilmente a alguien que le diga que eso le pasa por culpa de los ecologistas. Cuando tus hijos no pueden acceder a una vivienda o no tienen trabajo, y alguien te habla de eso y te dice que es por culpa de los inmigrantes, pues no será difícil que mucha gente se lo crea. Lo que yo creo que genera ese caldo de cultivo no son las demandas ambientalistas, sino desgajarlas de las cuestiones sociales, no plantearlas con pedagogía, dar por hecho que la gente toma decisiones y define su posición por argumentos intelectuales.

Quisiera que desarrollaras en algunas líneas alguna de tus afirmaciones, aunque el verdadero análisis está en el libro. ¿Por qué la teoría económica convencional no proporciona soluciones a los problemas económicos de las sociedades?

Básicamente, porque parte de supuestos errados, utiliza modelos equivocados, y tiene sesgos generados para favorecer la distribución de la renta a favor del capital y de los más ricos. Proporciona soluciones que permiten esto último, pero la enorme concentración de la renta es precisamente una de las primeras causas de los problemas de nuestra época

Y ¿por qué dices que la economía se ha convertido en el mayor fraude intelectual de la historia?

Porque todo eso que acabo de señalar lo sigue haciendo sosteniendo hipótesis, teorías, y formulaciones de política económica cuya falsedad se ha demostrado empírica y materialmemte hace décadas.

Si esas dos afirmaciones, que he citado en las anteriores preguntas, son ciertas, en realidad, la llegada de Milei, su motosierra o Trump no supone ningún cambio relevante, ya nos estaban estafando.

El discurso anarcocapitalista de Milei (en cierta medida diferente del de Trump) es una religión civil. Es el fraude intelectual de la economía convencional llevado a su extremo. Es un conjunto de ideas que nunca han sido corroboradas (o, mejor dicho, cuya falsedad es evidente) que se ponen en práctica de modo contrario a lo que se pregona (como, por ejemplo, cuando se utiliza el Estado con extraordinaria intensidad) y acompañadas del totalitarismo propio de todas las religiones, de un desprecio brutal a quien disiente y de una grosería formal que espanta.

Otra paradoja que veo es que, por un lado, las estructuras dominantes intentan hacernos creer que no hay alternativa al modelo económico dominante pero, por otro, la ultraderecha está avanzando porque se presenta como la alternativa, la sublevación, la rebeldía. ¿Cómo se interpreta eso? ¿Por qué la izquierda ha perdido la bandera de la rebeldía y se la ha quedado la ultraderecha?

La izquierda ha perdido la capacidad de convencer y la derecha la mantiene intacta. Creo que fue Anthony Giddens quien dijo que la derecha se hizo revolucionaria y la izquierda conservadora. Analicé ese fenómeno en mi anterior libro Para que haya futuro. Ha sido un proceso complejo: perdió el relato de futuro, se fragmentó ideológica y políticamente y no construyó un sujeto social, renunció a generar contrapoder, se hizo presentista y dedicada a defender causas de minorías… Su rebeldía, si acaso, era de tribu, no capaz de movilizar mayorías porque renunció a generar sentido común

Tu has hablado y escrito mucho sobre cómo la economía occidental ha derivado hacia la financiarización en lugar de la economía productiva. Basta con analizar cómo consigue el PIB Estados Unidos o Europa y cómo lo consigue China o Rusia. ¿Puedes explicar esas diferencias y por qué esa medición para comparar esas economías resulta falsa?

Lo que ha ocurrido en el capitalismo ha sido que las finanzas se han hipertrofiado porque ha resultado más fácil obtener beneficio especulando que creando bienes y servicios. En economías como la de Rusia o China, sin que lo anterior haya desaparecido, la actividad productiva se ha conservado en mucha mayor medida. Como en el PIB se incluye todo lo que tiene valor monetario, estás computando igual el valor de una fábrica que produce chips o vehículos o paneles solares que el de los servicios de un abogado, los seguros o la intermediación financiera que, en realidad, no producen nada. Por eso a veces sorprende que una economía como la rusa, con un PIB comparativamente tan pequeño, pueda tener una fortaleza tan grande,

PASCUAL SERRANO
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