TikTok y el control de algoritmos, el último paso para acabar con el derecho a la información

PASCUAL SERRANO

Primero el poder de la comunicación lo tuvieron los periodistas, después fueron los medios de comunicación (el periodista tenía el poder que tenía el medio en el que difundía), más tarde los dueños de las empresas de comunicación (el dueño de la imprenta). Luego llegó Internet y el poder fue de las redes sociales, que son la vía de llegada a los ciudadanos y los mediadores entre estos y los medios (ya lo dijo MacLuhan, el medio es el mensaje”). Y ahora es el algoritmo, es él quien decide lo que verás en las redes sociales, las cuales dicen lo que verás en los medios.

El poder clave del algoritmo ha quedado en evidencia en el conflicto entre Estados Unidos y TikTok. Como se recordará, las autoridades estadounidenses llevan meses planteando la necesidad de cambiar el accionariado chino de TikTok, especialmente el mayoritario ByteDance, porque, según ellos, permitía a las autoridades chinas acceder a información de los usuarios estadounidenses, lo que comprometía la seguridad del país.

Ahora hemos sabido que Trump firmó el jueves una orden ejecutiva que aprueba un acuerdo propuesto que permitiría la presencia de TikTok en Estados Unidos y suspendería los planes de prohibición. Y también se descubre que las intenciones del gobierno de Estados Unidos de desplazar la presencia accionarial china no era una cuestión ni de seguridad ni de protección de la intimidad de los usuarios. Era el control del algoritmo, es decir, decidir qué verás en TikTok y qué no verás. Uno de los elementos decisivos para que el Congreso de EEUU tramitara la prohibición de TikTok fueron las quejas de algunos congresistas denunciando que los vídeos propalestinos tenían más alcance que los favorables a Israel.

Como se sabe, las visualizaciones de TikTok están muy determinadas por su algoritmo, hasta el usuario más modesto sabe que, sin ninguna explicación lógica, hay vídeos suyos que alcanzan las mil visualizaciones en los primeros minutos y otros que nunca pasan de las cincuenta por mucho tiempo que pase. Como suceden en las redes, dentro hay de todo, pero luego ellos exponen lo que quieren.

Volviendo a las negociaciones comerciales, según la cadena de información financiera CNBC, se trata de una transacción valorada por el vicepresidente J.D. Vance en 14.000 millones de dólares.

El acuerdo cumple con los requisitos de una ley de seguridad nacional que exige que la empresa china ByteDance venda las operaciones de TikTok en Estados Unidos para evitar la prohibición en el país. Según los términos, todavía no aprobados por China, los principales inversores en el negocio estadounidense de TikTok, controlando una participación de aproximadamente el 45% en la entidad, serán el gigante tecnológico empresarial Oracle, el fondo de inversión Silver Lake y el fondo de inversión MGX con sede en Abu Dhabi.

Mientras tanto, los inversores de ByteDance mantendrán menos del 20% del negocio.

Trump dijo durante el fin de semana que también el magnate de los medios conservadores Rupert Murdoch y su hijo Lachlan Murdoch podrían estar involucrados en el acuerdo de TikTok además de Dell Technologies.

Oracle ya estaba dentro de TikTok, alojando los datos de los usuarios de la aplicación en EE.UU. Ahora, uno de los poderes y misiones de Oracle, en palabras de la BBC, será quedarse “a cargo de reentrenar el algoritmo que genera lo que vemos”.

La cuestión es que todos estos accionistas que tomarían el poder y que tienen como objetivo direccionar el algoritmo son cercanos a Donald Trump. Es especialmente destacado el caso del multimillonario tecnológico Larry Ellison, propietario del 40% en Oracle, y su hijo, el productor de Hollywood David Ellison.

La fortuna de Ellison padre se duplicó en los últimos 12 meses hasta llegar a cerca de 370.000 millones de dólares gracias al creciente papel de la empresa en el desarrollo de infraestructuras para la inteligencia artificial.

Conocido como un mega donante republicano, organizó un evento de recaudación de fondos para Trump en 2020, aunque se ha señalado que no asistió y los registros federales no muestran ninguna contribución pública al presidente.

Por su parte, Ellison junior dirige una extensa operación con más de 18.000 empleados y nuevos retos, que incluyen la supervisión de uno de los medios de comunicación más importantes de Estados Unidos: CBS.

Se dice que los Ellison también preparan una oferta para comprar Warner Brothers Discovery, hogar de Looney Tunes, Harry Potter y Superman, así como HBO y CNN, una combinación que crearía uno de los mayores gigantes mediáticos de Estados Unidos.

De este modo, padre e hijo Ellison tendrían el control mediático de CBS, CNN y TikTok.

Si a ello se le suma lo que controla el otro amigo de Trump, Murdoch, la cadena Fox y medios como The Sun y The Times, podemos imaginar dónde llega la influencia de Donald Trump en el panorama comunicacional estadounidense.

Solo hay un fleco pendiente en el asunto TikTok. Ningún representante de ByteDance estuvo presente en la firma, y la compañía no ha reconocido que se esté llevando a cabo una transacción. No se mencionó el precio de compra, y no hay indicios de que el gobierno chino haya realizado los cambios necesarios en las leyes para que se concrete el acuerdo.

El presidente Trump afirmó que el presidente chino, Xi Jinping, dio luz verde al acuerdo, pero ya sabemos que lo que dice Trump sobre posiciones de otros gobernantes no tiene mucha credibilidad.

Sería curioso que la pluralidad informativa de Estados Unidos tuviera que depender de las autoridades chinas, autorizando o no el cambio accionarial de TikTok para ser controlado por los amigos de Trump.

Pascual Serrano es periodista y escritor. Su último libro es “Prohibido dudar. Las diez semanas en que Ucrania cambió el mundo”

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